30 diciembre 2006

Untitled 1

El primer cuento que escribi.

Como puedo vencer un enemigo que no puedo tocar ni ver, y que puede salir en cualquier momento, solo basta que algo gatille un recuerdo para verme opacado por aquel dragón que mata caballeros arrancándole el corazón. Y yo, sin armas para defenderme, más que la fe de que no volverá. Pero últimamente ha estado asechando demasiado de cerca como para sentirme bien, y mas encima doncella, eterna carnada, ni la vista me dirige, clara señal de que algo nada mal. Como puedo hacer entonces para sacarme la incertidumbre de la cabeza, se salvara la doncella, o se la llevara el dragón, claro puede que simplemente el dragón se aleje y quede solo como un mal recuerdo. Pero mi experiencia me dice, que no es probable. E llegado al punto de ir a hablar con la oráculo del reino. Si, ella constantemente asechada por imágenes del pasado que la perturban incesantemente, pero que sirven de inspiración para viajeros solitarios como yo. Entre sus palabras, todas interpretables como cualquier oráculo, distingo frases que entiendo como de esperanza, pero cuando las recuerdo en mi cabeza, veo que no todo era tan bonito como lo comprendí al principio. Al final, todo dependerá, de que tan fuerte se agarre la doncella a mí, que aunque no cuente ni con la mitad de la fuerza del dragón, espero dar batalla, que recordara. Pero no todo va a salir como deseaba, esperaba visitar a la doncella mañana, pero recordé un compromiso previo, un torneo al que jure asistir, y al que si falto, traiciono a mis compañeros, y la duquesa manda a cortar mi cabeza. Espero terminar pronto para poder al menos alcanzar a ver sus ojos, en una de esas, esa pura mirada me resume todo lo que le aconteció, su destino, y de pasada el mío.
FIN PRIMERA PARTE.



Amanece nuevamente sobre este desdichado caballero. El torneo de caballeros no termino como deseábamos. Un grupo de jinetes de pomposa armadura, destrozaron sus lanzas en nuestros pechos, y dieron fama a ese lejano y desconocido reino del que provenían. Montamos de vuelta al castillo de su majestad la Reina, y como era de esperar discusiones entre los caballeros lo hizo un viaje eterno y molesto. Pero lo peor estaba por venir. Acércaseme yo a la doncella de mi corazón, con bondadosos regalos traídos de principados distantes por mis padres, esperando recibir alguna caricia al menos por parte de la dama que deseo. Pero en ves, recibo un simple gracias, y un doloroso “me haces sentir mal trayéndome regalos”. Sentí como una puñalada al corazón mientras se daba vuelta a volver a sus labores. No lo pude soportar. Ni un gesto de cariño, siquiera el más leve contacto físico, quería decirle algo, preguntarle si estaba todo bien, si había algo que pudiera hacer, pero algo me lo impidió. El miedo me estrangulaba la garganta, impidiendo que ningún sonido escapara, y cualquier cosa que escapara, mi orgullo lo detenía. Como podía ser que tuviera el valor para enfrentarme a un grupo de guerreros en feroz combate, pero no poder dirigirle la palabra a una mujer indefensa, incapaz de herirme, ¿o no tanto? Si… podía herirme, y de la peor forma, atravesar mi corazón con una lanza, una no de madera y metal, pero de palabras, las palabras más horrendas que podrían mis oídos escuchar, de solo pensarlas se me desgarra un poco el alma. Corrí, escape del palacio, abandone mis tareas como caballero, arriesgándome a castigos mas allá de lo imaginable, pero no podía soportar estar en aquel mismo patio que ella. La mire un par de veces de reojo, aunque creo que una de sus damas de compañía lo noto. Deje a un fiel amigo cuidándome la espalda, y me escabullí entre los feroces soldados y arqueros que cuidaban la entrada. Si, Estaba fuera, era libre. Por primera ves en mi vida había echo algo así. Pero no había vuelta atrás, no, ya no. Y tampoco, mientras la doncella me evitara de esa forma. Recordaba los momentos en que fui feliz junto a ella, antes de que el dragón volviera. ¿Será eso? ¿Estará todavía perturbada por ese monstruo del que no e sabido hace un tiempo ya? Necesitaba saber. Trate de consultar con la oráculo, pero me fue imposible encontrarla. Tendría que tomar esa decisión por mi mismo, si no le puedo hablar, si no tengo el valor para mejor dicho, se lo escribiría. Que forma más cobarde pensé. Pero era la única forma para estar seguro. Pero, a quien engañaba. Siquiera para eso tengo valor. Que vergüenza de hombre. FIN SEGUNDA PARTE.


Un grito aterrador se escucho desde la pieza de la doncella, el dragón hería de muerte a la princesa, un veneno de lento efecto que carcomía lentamente a su victima. Corrí hasta su pieza, solo para ver que ya era muy tarde, yacía inmóvil la doncella el suelo, mientras la sombra del dragón escapaba por su ventana, corriendo hacia el olvido con su misión completa, su objetivo final cumplido, ya no tenia mas razón de existir. Pero aunque mis sentidos seguían al monstruo, mis ojos se encontraban inmóviles, mirando como la doncella, futura princesa del reino, se aferraba a sus últimos momentos de conciencia. No supe reaccionar. No me pude mover, ni decir nada, mas adelante me daría cuenta de lo tonto que fue esto. Parte de mi moría al mismo tiempo que ella. Solo nos pudimos decir un simple y vació “adiós”. Salí de la habitación. No podía soportar ver el cuerpo inmóvil de aquella mujer que hasta hace unos pocos momentos seguía siendo mi razón de vivir. Corrí, abandone el castillo, no iba a ningún lugar. En la desesperación deje mi espada en aquella desdichada pieza.
Decidí correr donde la oráculo, la única que podría consolar mi pobre corazón, pero no la encontré. Supongo que me hubiera echo darme cuenta que siempre estuvo en mi cabeza la fatídica idea de que el dragón ganaría, y que por eso, no tarde mucho en recuperar la cordura.
Al día siguiente, volví a mis deberes. Para mi horror descubrí que la doncella seguía viva, pero no volvería a ser la misma. Inconsciente en su lecho, me contaron los médicos reales que el veneno no la mataría, pero que olvidaría sus recuerdos mas preciados, destino peor que la muerte.
Decidí seguir sirviendo a la reina, aunque tome la resolución de evitar lo más posible la pieza de aquella mujer, temía volver a verla, y saber que ya no era nada para ella, a lo mas otro mas de los incontables guardias que la resguardaban. Junto con unos amigos, tomamos la decisión de abandonar el palacio. En unos meses mas me iría, solo necesitaba ganarme el favor de la reina y unas cuantas monedas más. En una de esas me iría a servir a algún lugar más cercano al oráculo, donde visitarla me resultaría más fácil, dicen que hay un castillo de gran prestigio ahí, pero que las posibilidades de ser aceptado como caballero están reservadas para los mejores de todos. Pero claro, primero tendría que sobrevivir a los meses que me quedaban en ese palacio, eterno ataúd de la doncella de mi corazón.
FIN TERCERA PARTE.

FIN

25 agosto 2006

Fluir de la Conciencia 1

Aer si este estilo me place mas. hya caxao esos dias en sabi q todo se va a ir a la mierda?... weno, como reconosco esos dias, despierto mas cansado de lo normal, si, la mayoria del tiempo no es tan malo. Eran las 15:56 y todo se veia bien, me equivoque pense, nada salio mal, ose,a la prueba de math, pero bueno, son coas q no me complican, pero no taba equivocado, pa variar en mi. si, paso algo, no se si malo, pero q de un golpe me cambio el animo, mas q por lo q fue, por como me entere, osea si alguien pretnede vovler a ser tu amig@, lo primeor es volver a tener la confiansa q tenias con el/ella, pero si te andan escondiendo cosas, como cresta pretenden q uno vuelva a tenr la relacion q habia antes? me lo podria alguien explicar?.... osea filo son tyay idiota, q el lunes lo voy a olvidar, todo seguira como antes, q se le vaa hacer, claro me deprimio todo el resto del dia, de pasada graxa mis compadres del preu q me alegraron la tarde, auqn dudo q lean esto jaja. weno, la coass eq no puedo dejar q se me caiga el mundo, ademas, quien soy yo pa andarme quejando.... no se... lo voy a mandar todo a la cresta en este pais y me voy a ir a Europa o Canada, aer si ahi me va mejor... ademas pa algo aprendi ingles, no pa perderlo en este pais. han pasado menos de cinco minutos desde q empese a escribir, lo q pienso lo escribo, almenos parece servir... pero por ahora no se como seguir. supongo q con un adios a mis sueños, tendre q construir nuevos... mejor... por algo paso, se puiede ver como q alguien alla arriba me odia, o como q mequiere tanto q me da uan señal, si no es esta, sera otra... pero no se no me agrada muxo, es como lo q hablabamso hoy en sociales de la cultura de lo desechable, si esta relacion no sirve, la desecho al primer problema y la cambio por una nueva, no me agrada para nada, pa meterse con alguien si la wea no va a llevar a nada, no q asko pensar eso, mientras la wea no termine mal no prob,.... weno supongo q con terminar esto, termino un nuevo capitul oen mi vida... aer si el nuevo se llama PSU, y termina bkn... osino ahi si q mando todo a la cresta y me uno al ejercito... o algo asi... ya. .ahora si.. me calle un rato, pero la cancion me distraje, el disco nuevo de maddona... tiene su canciones.. ya me callo, quiero terminar esto, pronto, pero mi mente esta explotnado de ideas, cosas q por suerte la razon sensura antes de llegar a mis dedos, cosas q siento por lo q tyo pasando ahora, no lo q pienso en verdad... eso... ya ahora si... me despido, nos vemso el lunes y a la gabi el domingo si todo sale bien... see ya mates.. aurevoir.. o como creasta se escriba. ...............................................................................................................................................end.
Una foto loca para terminar y alegrar los animos

12 agosto 2006

Untitled 2


Subo mi segundo texto entero. espero que le guste.


Todas las noches sale el sol en un distante campo de batalla. Dos ejércitos, vestidos en vistosos colores, uno, bajo la bandera del recuerdo, y el otro del olvido, Ambos con la idea clara de porque están ahí, todos voluntarios, seguros de lo que quieren, sin cambiar de opinión, ni vuelta a tras hasta que todo termine
Todas las noches al salir el sol, los generales, desmontan en uno de los cerros visibles, uno a cada extremo del ya erosionado campo de batalla, sino por esta, por otras instables batallas ocurridas en ese mismo lugar, los mismos padres de los dos contrincantes habían combatido largamente en esos mismos lugares, resultando en la victoria del ejercito del recuerdo de aquel entonces. Dos jinetes escoltan a cada uno. Los dos Cuirassiers, no desmontan, pasan toda la noche en su caballo, listos para dar su vida por el general, al igual que sus padres hicieron antes. En su interior meditan sobre su posición están aterrados como cualquiera en esa situación, son libres de huir, pero a diferencia del soldado común, saben que mas allá a la distancia no hay nada, solo el oblivion los espera si escapan. La artillería se posiciona a un costado, un poco más abajo en la colina. Un hombre corre y se posiciona al lado del general, es el encargado de dar las señales a las unidades. Los artilleros no temen, están lejos de la batalla, y aunque no son visibles, son los más temidos por los pobres infantes destinados a desaparecer por obra de ellos pues ofrecen una muerte indiscriminada e impersonal.
Sale un poco más el sol, la infantería del olvido avanza, entre los soldados se distinguen oficiales, banderas y tambores, clara señal de que esta es una batalla importante, un poco de caballería ligera se queda atrás, cubrirán la retirada de ser necesario. Por su parte, las tropas del recuerdo avanzan, con el tiempo, las incontables batallas les están empezando a pesar, se les nota al andar, saben que si las cosas siguen como van no tendrán oportunidad, pero están decididos, se levantaran de sus tumbas si es necesario para defender su posición, pues saben que es la correcta, aun después de que fue eso mismo lo que causo el inicio de la guerra. Ni las banderas y tambores, ni la presencia de oficiales les sube el animo, van destinados a morir, a ser mártires de la causa correcta.

El general del recuerdo anda un poco más agresivo de lo normal hoy, sabe que esta perdiendo, no es común de el, pero pide consejo a sus escoltas, los dos militares, le aconsejan ser agresivo, aunque cause que un daño irreparable a su país, después de todo, toda la vida se han visto opacadas por la capital contraria, solo dos veces se han opuesto a ella, y fueron los dos mejores momentos en la historia escrita. El general acepta, de la señal al joven que se encuentra a su lado, y este levanta una bandera. Descarga primero la artillería sobre su adversario. Varios hombres caen, otros los remplazan. El olvido responde, y aun q menos en número, sus mejores cañones causa grandes pérdidas El campo de batalla se estremece, ambos lados saben que pelean en las afueras de la capital defendida por el olvido. Los ejércitos siguen avanzando, se da la orden, los soldados desenfundan bayonetas, ya hay vuelta atrás, se esta atrapado entre el enemigo y una pared humana que te sigue y aunque todos saben que los amigos te protegerán si necesitas ayuda, no siempre se puede depender de ellos. Los soldados están a distancia de fuego, se ven las caras, aterrados, los oficiales de las primeras filas disfrazan tu terror con gritos de alientos para sus soldados. Pero en su interior saben que no van a volver a su casa. Los infantes normales son los mas aterrados, algunos ven afectada su visión por lagrimas de dolor, no han sido heridos, pero saben que el volver a ver a sus mujeres, depende de esto. ¡Fuego! La primera descarga de los más rápidos tiradores del olvido golpea las filas del recuerdo, soldados que se encontraban detrás remplazan a los caídos y responden el ataque, disparan por sus amigos, por ellos, por su creencia máxima, aun que el olvido saben que el olvido cuenta con el apoyo de aquel ser superior que los observa, saben que el no interferirá, pues saben también que lo que ellos defienden es en parte lo que siente aquel ser. La escena se repite de horizonte a horizonte. Las formaciones de soldados caen, sientas de vidas se extinguen en un abrir y cerrar de ojos, saben que al morir se harán uno con aquel ser, y volverán a la vida en algún otro cuerpo, ese es el ciclo de la vida para ellos, cada noche al salir el sol, saben que serna algo distinto, solo en aquellos momentos de lucha interna mantienen su forma, pero temen igual, porque aunque saben lo que pasara aunque lo han experimentado incontables veces, a su ves siempre es la primera ves.

La artillería se detiene. Abandonan las municiones y se ponen en posición de ataque. Se da la orden, las primeras líneas avanzan a su muerte. A unos cuantos metros, la franja de pasto que dividía los dos colores empieza a desaparecer. Solo quedan unos cuantos pasos, el olvido empieza correr contra el recuerdo, el pulso del corazón acelera, la adrenalina corre, el cuerpo se hace mas ligero, una extraña y agradable sensación los inunda, aunque siguen corriendo, el sonido se aleja, están en paz con ellos mismo, solo unos segundos mas, el cuerpo vuelve a ser como antes, el miedo los inunda, pero ya no se pueden detener, pues ya no existen mas. En cosa de minutos el ejército del recuerdo empieza a ceder. El general del olvido ríe, piensa que será una victoria mas, se dice a si mismo que todos esos años que en realidad no paso en la academia están dando frutos, ríe nuevamente. Pero el del recuerdo ni se inmuta. Se da vuelta y camina hacia la otra carra del cerro, sabe en su cabeza que todo va como lo había planeado, esta tan decidido en su objetivo que estaba dispuesto a sacrificar unos cuantos soldados que a la noche volverían a sus filas. Su temida caballería pesada esperaba órdenes. Le dio una señal con el brazo al mayor. La caballería salió de entre los cañones, y sin prestar atención a los soldados que suplicaban apoyo, atravesaron el campo de batalla, como lo habían planeado momentos antes. Los cuirassiers del olvido, temblaron. No podrían proteger al general de eso, y la muerte del general significaría el fin de la guerra, y la posible caída de la capital. Pero ese no era su objetivo. Flanquearon las interminables filas del olvido y atacaron por detrás. Ante esa visón de una pared de caballos yendo hacia ellos, los soldados de reserva, que cuidaban la retaguardia salieron despavoridos. Las líneas siguientes hicieron lo mismo, solo las líneas frontales se quedaron. Atrapadas entre las bayonetas y los caballos del recuerdo. Ninguno quedo, el campo era entero de un solo color.

El general del olvido le hizo una señal a la distancia a su contraparte, había perdido, pero ya tendría la oportunidad de hacer lo mismo, al menos desde esa colina, no se veía un final próximo a la guerra. Monto su caballo, y seguido por sus dos hombres, se retiro a su campamento. El resto del ejército le siguió, la marcha fue rápida, porque en esta guerra no hay heridos, solo el cansancio les quedaba. El general del recuerdo, monto igual. Estaba por amanecer, el sol estaba bajando ya. Tenia una victoria que celebrar ese día, sabe que cada día puede ser el último, y no muy seguido se tiene una victoria. En especial porque aunque no se habla, todos saben que si aquel ser superior no interfiere pronto, están destinados a perder ante el olvido.




FIN