12 agosto 2006

Untitled 2


Subo mi segundo texto entero. espero que le guste.


Todas las noches sale el sol en un distante campo de batalla. Dos ejércitos, vestidos en vistosos colores, uno, bajo la bandera del recuerdo, y el otro del olvido, Ambos con la idea clara de porque están ahí, todos voluntarios, seguros de lo que quieren, sin cambiar de opinión, ni vuelta a tras hasta que todo termine
Todas las noches al salir el sol, los generales, desmontan en uno de los cerros visibles, uno a cada extremo del ya erosionado campo de batalla, sino por esta, por otras instables batallas ocurridas en ese mismo lugar, los mismos padres de los dos contrincantes habían combatido largamente en esos mismos lugares, resultando en la victoria del ejercito del recuerdo de aquel entonces. Dos jinetes escoltan a cada uno. Los dos Cuirassiers, no desmontan, pasan toda la noche en su caballo, listos para dar su vida por el general, al igual que sus padres hicieron antes. En su interior meditan sobre su posición están aterrados como cualquiera en esa situación, son libres de huir, pero a diferencia del soldado común, saben que mas allá a la distancia no hay nada, solo el oblivion los espera si escapan. La artillería se posiciona a un costado, un poco más abajo en la colina. Un hombre corre y se posiciona al lado del general, es el encargado de dar las señales a las unidades. Los artilleros no temen, están lejos de la batalla, y aunque no son visibles, son los más temidos por los pobres infantes destinados a desaparecer por obra de ellos pues ofrecen una muerte indiscriminada e impersonal.
Sale un poco más el sol, la infantería del olvido avanza, entre los soldados se distinguen oficiales, banderas y tambores, clara señal de que esta es una batalla importante, un poco de caballería ligera se queda atrás, cubrirán la retirada de ser necesario. Por su parte, las tropas del recuerdo avanzan, con el tiempo, las incontables batallas les están empezando a pesar, se les nota al andar, saben que si las cosas siguen como van no tendrán oportunidad, pero están decididos, se levantaran de sus tumbas si es necesario para defender su posición, pues saben que es la correcta, aun después de que fue eso mismo lo que causo el inicio de la guerra. Ni las banderas y tambores, ni la presencia de oficiales les sube el animo, van destinados a morir, a ser mártires de la causa correcta.

El general del recuerdo anda un poco más agresivo de lo normal hoy, sabe que esta perdiendo, no es común de el, pero pide consejo a sus escoltas, los dos militares, le aconsejan ser agresivo, aunque cause que un daño irreparable a su país, después de todo, toda la vida se han visto opacadas por la capital contraria, solo dos veces se han opuesto a ella, y fueron los dos mejores momentos en la historia escrita. El general acepta, de la señal al joven que se encuentra a su lado, y este levanta una bandera. Descarga primero la artillería sobre su adversario. Varios hombres caen, otros los remplazan. El olvido responde, y aun q menos en número, sus mejores cañones causa grandes pérdidas El campo de batalla se estremece, ambos lados saben que pelean en las afueras de la capital defendida por el olvido. Los ejércitos siguen avanzando, se da la orden, los soldados desenfundan bayonetas, ya hay vuelta atrás, se esta atrapado entre el enemigo y una pared humana que te sigue y aunque todos saben que los amigos te protegerán si necesitas ayuda, no siempre se puede depender de ellos. Los soldados están a distancia de fuego, se ven las caras, aterrados, los oficiales de las primeras filas disfrazan tu terror con gritos de alientos para sus soldados. Pero en su interior saben que no van a volver a su casa. Los infantes normales son los mas aterrados, algunos ven afectada su visión por lagrimas de dolor, no han sido heridos, pero saben que el volver a ver a sus mujeres, depende de esto. ¡Fuego! La primera descarga de los más rápidos tiradores del olvido golpea las filas del recuerdo, soldados que se encontraban detrás remplazan a los caídos y responden el ataque, disparan por sus amigos, por ellos, por su creencia máxima, aun que el olvido saben que el olvido cuenta con el apoyo de aquel ser superior que los observa, saben que el no interferirá, pues saben también que lo que ellos defienden es en parte lo que siente aquel ser. La escena se repite de horizonte a horizonte. Las formaciones de soldados caen, sientas de vidas se extinguen en un abrir y cerrar de ojos, saben que al morir se harán uno con aquel ser, y volverán a la vida en algún otro cuerpo, ese es el ciclo de la vida para ellos, cada noche al salir el sol, saben que serna algo distinto, solo en aquellos momentos de lucha interna mantienen su forma, pero temen igual, porque aunque saben lo que pasara aunque lo han experimentado incontables veces, a su ves siempre es la primera ves.

La artillería se detiene. Abandonan las municiones y se ponen en posición de ataque. Se da la orden, las primeras líneas avanzan a su muerte. A unos cuantos metros, la franja de pasto que dividía los dos colores empieza a desaparecer. Solo quedan unos cuantos pasos, el olvido empieza correr contra el recuerdo, el pulso del corazón acelera, la adrenalina corre, el cuerpo se hace mas ligero, una extraña y agradable sensación los inunda, aunque siguen corriendo, el sonido se aleja, están en paz con ellos mismo, solo unos segundos mas, el cuerpo vuelve a ser como antes, el miedo los inunda, pero ya no se pueden detener, pues ya no existen mas. En cosa de minutos el ejército del recuerdo empieza a ceder. El general del olvido ríe, piensa que será una victoria mas, se dice a si mismo que todos esos años que en realidad no paso en la academia están dando frutos, ríe nuevamente. Pero el del recuerdo ni se inmuta. Se da vuelta y camina hacia la otra carra del cerro, sabe en su cabeza que todo va como lo había planeado, esta tan decidido en su objetivo que estaba dispuesto a sacrificar unos cuantos soldados que a la noche volverían a sus filas. Su temida caballería pesada esperaba órdenes. Le dio una señal con el brazo al mayor. La caballería salió de entre los cañones, y sin prestar atención a los soldados que suplicaban apoyo, atravesaron el campo de batalla, como lo habían planeado momentos antes. Los cuirassiers del olvido, temblaron. No podrían proteger al general de eso, y la muerte del general significaría el fin de la guerra, y la posible caída de la capital. Pero ese no era su objetivo. Flanquearon las interminables filas del olvido y atacaron por detrás. Ante esa visón de una pared de caballos yendo hacia ellos, los soldados de reserva, que cuidaban la retaguardia salieron despavoridos. Las líneas siguientes hicieron lo mismo, solo las líneas frontales se quedaron. Atrapadas entre las bayonetas y los caballos del recuerdo. Ninguno quedo, el campo era entero de un solo color.

El general del olvido le hizo una señal a la distancia a su contraparte, había perdido, pero ya tendría la oportunidad de hacer lo mismo, al menos desde esa colina, no se veía un final próximo a la guerra. Monto su caballo, y seguido por sus dos hombres, se retiro a su campamento. El resto del ejército le siguió, la marcha fue rápida, porque en esta guerra no hay heridos, solo el cansancio les quedaba. El general del recuerdo, monto igual. Estaba por amanecer, el sol estaba bajando ya. Tenia una victoria que celebrar ese día, sabe que cada día puede ser el último, y no muy seguido se tiene una victoria. En especial porque aunque no se habla, todos saben que si aquel ser superior no interfiere pronto, están destinados a perder ante el olvido.




FIN

1 comentario:

Audrey dijo...

Hay ganas de más batallas... pensé que era la última..y vuelve..no sabes cuanto duele...a veces y siempre ...
Sentí wq no te tenia...estuve tan sola...
Escribe mas para refugiarme cuando no estes