Ya, me voy a ir en una terrible volaaa para partir lo que espero sea la segunda temporada de mi blog.
El otro día tuve la oportunidad de ir a ver la presentación del Cirque du Soleil "Alegria" debo decir para partir que me gusto mas que "Saltimbanco" o por lo menos salí mucho mas contento de lo que salí de este ultimo.
Bueno, volviendo al tema, por un tema mio, me carga dejar detalles sin ver, lo cual aunque muchas veces resulta en que me pierda parte de la acción principal, vea cosas que la mayoría no nota, entre ellas, como cada vez que había un artista en escenario haciendo un acto que podía fallar, se ubicaban escondidos distintos artistas, listos para entrar en caso de ser necesario.
En el caso del Cirque de Soleil, esos artistas salían mas de una vez, pero no podía dejar de pensar en todas esas personas que se dedican al entretenimiento y cumpliendo su labor secundaria, no recibían eso que finalmente lleva a que los artistas sean artistas... el aplauso del publico.
¿Que me lleva a hacer el ridículo en una sinopsis para la Semana San Alfonso o a salir actuando de planta en el sketch de la misma semana? Fácil, esa necesidad de sentir el aplauso del publico. Claro, lo que yo hago es a mucha menor escala, y obvio, no es mi principal motivación en la vida (por algo estudio Derecho y no Teatro) Para un artista normal, aunque igual reciben sueldo, y dinero para vivir, su principal razón de ser es saber que pudo sacar una lágrima o sonrisa, del publico, alegrarle el día, o ayudar a sencibilizarlo, quien sabe, tal vez hacerle pensar su vida (creanme, pasa...) ¿Y como puede el actor, sumergido en su personaje saber si lo logro? Por ese esplendoroso aplauso que sigue al fin de escena o de la obra.
Y si lo pensamos, no solo se aplica a los artistas... El ejecutivo de empresa que acaba de hacer una presentación, o el académico que acaba de terminar su exposición, saben que realmente lograron impresionar a su publico por medio de un aplauso. El soldado que vuelve vencedor de la guerra y es recibido por su familia y amigos, lo mismo, tal ves no propiamente en forma de aplausos, pero lo mueve algo mas que el dinero...
Pero como no toda la gente es igual, es por eso que para mi, ser artista, comediante, actor, director o lo que sea que termine haciendo por diversión u ocio, no es mas que un hobbie, me gusta sentir aplausos y no hay nada que tema mas, que el silencio luego de mi presentación, pero comprendo que no se puede vivir solo de aplausos... aunque vivo seguro de que me volverán a aplaudir una vez mas antes de morir...
(no se si se entendió la conclusión... pero la cosa es que no vivo para los aplausos, pero me gusta sentirlos de vez en cuando)
31 agosto 2008
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